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Actividades para profundizar la propuesta del libro de trabajo "Yo amo aprender" de séptimo grado 2026. 
Los textos respetan la adaptación propuesta en el manual.
Capítulo 1 - Texto

Capítulo I

Cuando Hiram B. Otis, el ministro estadounidense, compró la casa llamada Canterville Chase, la gente le dijo que estaba haciendo algo muy peligroso. Todos sabían que la casa estaba embrujada. Lord Canterville, en persona, le contó todo al Sr. Otis.

—Incluso nosotros mismos nos hemos resistido a vivir en esta casa —dijo—. Muchas personas de mi familia han visto al fantasma. La abuela de mi esposa, la duquesa de Bolton, es una de ellas. Por la noche, mientras se vestía para la cena, le pusieron dos manos de esqueleto sobre los hombros. Ha estado enferma durante años debido a eso, y mi esposa nunca durmió allí, a causa de todos los ruidos que se oyen durante la noche.

—Lord Canterville —respondió el Sr. Otis—, compraré tanto la casa como al fantasma. Vengo de Estados Unidos, un país moderno donde podemos comprar casi todo. Pero allí no hay fantasmas. Así que, si realmente hay un fantasma en la casa, podemos enviarlo a Estados Unidos y la gente pagará para ir a verlo.

—Me temo que la casa realmente tiene un fantasma —dijo Lord Canterville sonriendo—, tal vez no haya fantasmas en su país, pero nuestro fantasma ha estado en la casa durante 300 años, y siempre aparece antes de la muerte de uno de los miembros de la familia.

—Bueno, eso también lo hacen los médicos de familia, Lord Canterville. Pero no hay fantasmas, señor, en ningún país, ni siquiera entre las famosas familias británicas antiguas.

—Muy bien —dijo Lord Canterville—, si está feliz de tener un fantasma en la casa, está bien; pero, por favor, recuerde que le conté sobre él.

Así fue que el Sr. Hiram B. Otis compró la casa y, unas semanas más tarde, él y su familia fueron a Canterville Chase en tren. La Sra. Otis era una mujer muy hermosa que parecía tan inglesa como cualquier mujer inglesa. Los estadounidenses no son realmente diferentes de los ingleses, pero, por supuesto, hablan una lengua diferente. Su hijo mayor, Washington, era un joven guapo con una sonrisa maravillosa; era famoso en todas las fiestas de Londres por ser un bailarín excepcional.

La señorita Virginia E. Otis era una dulce niña de quince años, con grandes ojos azules, a quien le encantaba montar a caballo, y podía hacerlo más rápido que muchos hombres. Sus habilidades llamaban tanto la atención que, cierta vez, el joven duque de Cheshire, al verla en su caballo, en un rapto de entusiasmo le pidió que se casara con él, por lo que su familia decidió enviarlo de regreso a la escuela al día siguiente. Le seguían a Virginia los gemelos, dos niños felices y ruidosos que siempre estaban riendo y haciendo travesuras.

Era una hermosa tarde de julio cuando la familia se bajó del tren, los campos y los árboles se veían maravillosos bajo el sol dorado, los pájaros cantaban dulcemente y el cielo era de un azul brillante. Sin embargo, ni bien llegaron a Canterville Chase, el cielo se cubrió repentinamente de nubes. Un extraño silencio pareció invadir toda la atmósfera, una gran bandada de pájaros negros cruzó calladamente por encima de sus cabezas, y antes de que llegasen a la casa ya habían caído algunas gotas.

Una mujer de vestido negro permanecía de pie en la puerta de la casa, esperando para recibirlos: era la Sra. Umney, el ama de llaves.

—Bienvenidos a Canterville Chase —dijo.

La siguieron a la biblioteca, una habitación larga y oscura con una ventana alta en un extremo. Allí estaba listo el té, por lo que se quitaron los abrigos y se sentaron, mientras miraban a su alrededor. De repente, la Sra. Otis vio una mancha roja oscura en el suelo, cerca de la chimenea.

—¿Es una mancha en el piso la que veo allí? —preguntó.

—Sí, Sra. Otis —dijo la Sra. Umney en voz baja—. Es una mancha de sangre.

—Oh, eso es terrible —exclamó la Sra. Otis—, no puedo tener manchas de sangre en mis pisos. Debe irse.

La anciana sonrió y nuevamente respondió en voz baja:

—Es la sangre de Lady Eleanore de Canterville. Su esposo, Sir Simon de Canterville, la asesinó en 1575 cuando ella estaba parada allí en ese lugar. Él vivió nueve años más después de su muerte, pero luego desapareció de manera muy extraña —hizo una pausa y continuó—: nadie encontró su cuerpo, pero su fantasma todavía está en la casa y no desaparecerá. La mancha de sangre es famosa, los visitantes vienen aquí especialmente para verla. La gente ha tratado de limpiarla, pero no se irá jamás.

—Por supuesto que lo hará —gritó Washington Otis—. El famoso quitamanchas Pinkerton lo limpiará en un abrir y cerrar de ojos.

Antes de que el ama de llaves pudiera detenerlo, estaba limpiando el piso con una barrita negra; un minuto después la mancha de sangre había desaparecido.

—¡Ahí está! —dijo sonriendo a los demás—. Pinkerton puede limpiar cualquier cosa.

Pero apenas pronunció esas palabras, afuera se desató la tormenta. Un terrible relámpago iluminó la habitación y, un segundo después, llegó un gran estrépito de truenos. Todos se sobresaltaron con el sonido del trueno, menos la Sra. Umney, que se desmayó.

—¡Qué terrible este clima! —exclamó el Sr. Otis. Se sentó de nuevo y encendió un cigarrillo. La Sra. Umney yacía en el suelo con los ojos cerrados. La Sra. Otis la miró.

—Mi querido Hiram, ¿qué podemos hacer con una mujer que se desmaya?

—Dile que tiene que pagar —dijo el Sr. Otis— si rompe una taza o algo así. No se desmayará nunca más después de eso.

Efectivamente, la Sra. Umney se sentó de inmediato, aunque parecía muy infeliz.

—Tenga cuidado, los problemas se avecinan en esta casa —dijo con la voz temblorosa—, he visto cosas aquí que son demasiado terribles. Noche tras noche no he pegado un ojo.

El Sr. Otis le dedicó una cálida sonrisa:

—Mi esposa y yo no tenemos miedo a los fantasmas.

La vieja ama de llaves se puso de pie temblorosamente:

—Ustedes, los estadounidenses, son tan fuertes y tan amables. Sabe que he trabajado aquí durante muchos, muchos años con el mismo sueldo.

—Está bien, Sra. Umney, le pagaremos más dinero —dijo el Sr. Otis todavía sonriendo.

—Oh, gracias, querido Sr. Otis y querida Sra. Otis, muchas gracias.



Capítulo 1 - Actividades

1. Comprensión Lectora: El choque de mundos

Punto 1: Al inicio del texto, se presenta un conflicto de visiones entre Lord Canterville y el Sr. Otis. Completá el siguiente cuadro comparativo explicando qué representa cada personaje y cuál es su postura frente a "lo sobrenatural".

PersonajeNacionalidad / CulturaVisión sobre el Fantasma
Lord Canterville
Mr. Hiram B. Otis

Punto 2: Releé el diálogo entre Lord Canterville y el Sr. Otis. ¿Qué argumentos utiliza el estadounidense para negar la existencia del fantasma? Justificá tu respuesta citando una frase del texto.

Punto 3: Caracterizá a los integrantes de la familia Otis (Washington, Virginia y los gemelos). Explicá qué rasgos de su personalidad o habilidades menciona el narrador que los alejan del estereotipo de una familia "asustadiza".

Punto 4: Analizá el cambio de atmósfera en el ambiente desde que la familia baja del tren hasta que llega a la casa. ¿Qué elementos del paisaje anticipan que algo extraño está por ocurrir?

Punto 5: La Sra. Umney cumple un rol específico en este capítulo. Explicá qué función tiene su relato sobre Lady Eleanore de Canterville y cómo reaccionan los Otis ante la "mancha de sangre histórica".

Punto 6: Existe una ironía marcada en la respuesta de Washington Otis al ver la mancha. ¿Por qué el uso del "Quitamanchas Pinkerton" rompe con la solemnidad del relato de terror tradicional?

Punto 7: En el texto aparece la siguiente oración: "Es la sangre de Lady Eleanore de Canterville. Su esposo, Sir Simon de Canterville, la asesinó en 1575 cuando ella estaba parada allí en ese lugar".

Analizá sintácticamente la segunda oración e identificá:

  • Sujeto y Predicado.

  • Objeto Directo (¿A quién asesinó?).

  • Circunstancial de lugar y de tiempo.

Punto 8: El narrador afirma: "Los estadounidenses no son realmente diferentes de los ingleses, pero, por supuesto, hablan una lengua diferente".

Identificá el conector adversativo en la oración y explicá qué idea contrapone. Luego, proponé un sinónimo para ese conector sin cambiar el sentido.

Punto 9: Transcribí del texto una oración subordinada (aquella que depende de una principal para tener sentido completo) y marcá el nexo relacionante (que, quien, donde, cuando).

Punto 10: Buscá en el primer párrafo dos ejemplos de verbos en Pretérito Perfecto Simple y dos en Pretérito Imperfecto. Explicá por qué se usa el Imperfecto para describir la casa y el Perfecto para las acciones de compra.

Punto 11: Escribí un breve texto (15 a 20 líneas) donde el Fantasma de Canterville relate en primera persona su indignación al ver que Washington Otis borró la mancha de sangre con un producto comercial. Debés incluir:

  • Uso de la ironía.

  • Al menos una cita de autoridad (algo que diría un antepasado suyo).

  • Vocabulario específico del género gótico (sombrío, espectral, profanación).

Punto 12: Planificá la escritura: Antes de escribir el texto anterior, realizá una red de ideas donde definas cuál será el tono del fantasma (¿está triste, enojado, confundido?) y qué recursos del género de terror utilizarás para intentar (fallidamente) asustar a los nuevos habitantes.


Capitulo 2 - Texto

Capítulo II

La tormenta continuó toda la noche. A la mañana siguiente, cuando la familia bajó a desayunar, la mancha de sangre estaba de nuevo en el suelo de la biblioteca.
—Eso es extraño —dijo Washington—, el famoso quitamanchas Pinkerton suele limpiar cualquier cosa; debe ser el fantasma.
Volvió a limpiar el suelo con una pequeña barrita negra, pero a la mañana siguiente la mancha apareció una vez más. La noche anterior, el Sr. Otis había cerrado las ventanas y la puerta de la biblioteca, pero por la mañana la mancha de sangre volvió a aparecer. Esto despertó el interés de los miembros de la familia, que se preguntaron si en verdad no sería obra de un fantasma. Esa noche se disiparon todas sus dudas.
Cuando todos estaban en sus habitaciones dormidos, un ruido extraño y metálico despertó al Sr. Otis. Se movía lentamente por el pasillo y se acercaba a la puerta de su dormitorio. El Sr. Otis se levantó de la cama y escuchó atentamente, el ruido extraño continuaba y se escuchaba también el sonido de unos pasos. Entonces, se puso los zapatos, sacó una botella de su armario y abrió la puerta de la habitación. Allí, iluminado por la luz de la luna, había un anciano con ojos rojos como el fuego; su pelo gris era largo y sucio, su ropa era vieja y estaba llena de agujeros, y tenía pesadas cadenas de metal alrededor de sus brazos y piernas.
—Mi querido hombre —sugirió el Sr. Otis—, realmente debe poner un poco de aceite en esas cadenas ruidosas. Le he traído una botella de aceite lubricante Tammany Rising Sun, que es muy bueno. Todos en Estados Unidos lo usan. Lo dejaré aquí para usted, y estaré feliz de darle un poco más cuando lo necesite.
Dejó la botella sobre una mesita, luego volvió a su habitación y se metió en la cama. Durante un segundo o dos, el fantasma de Canterville se quedó quieto, estaba muy enojado. Luego tiró la botella de aceite al suelo y se alejó apresuradamente. Una extraña luz verde salió de su cuerpo y emitió un grito largo y terrible que resonó en toda la casa. Pero cuando llegó a las escaleras, se abrió una puerta. Aparecieron dos siluetas infantiles y una gran almohada pasó volando por encima de su cabeza. Esto fue demasiado para el fantasma, así que rápidamente desapareció a través de la pared e inmediatamente la casa recobró la tranquilidad.
Cuando llegó a su habitación secreta, el fantasma de Canterville se sentó a la luz de la luna y trató de reflexionar. Estaba enojado y se sentía infeliz. “Durante cien años —se dijo a sí mismo— he sido el mejor y más famoso fantasma del país, todo el mundo me ha tenido miedo. No hace mucho tiempo, cuando puse mis manos esqueléticas sobre sus hombros, la duquesa de Bolton casi muere de terror y ha estado enferma desde entonces. Antes de eso hubo tres… no… cuatro amas de llaves que huyeron de la casa gritando. Y recuerdo también a la hermosa Lady Stutfield, que nunca volvió a hablar después de que mis dedos fríos sostuvieron su largo cuello blanco mientras se sentaba a cenar.”
El fantasma se sentó allí recordando todos esos tiempos felices. No era feliz ahora. “Al fin de cuentas —pensó—, estos estadounidenses modernos vienen a la casa, me ofrecen aceite Tammany Rising Sun para mis cadenas, y luego me arrojan almohadas por la cabeza. Eso no está bien. Se arrepentirán de lo que hicieron, sí que lo harán.”
Ningún fantasma en la historia había sido tratado de esta manera. Por eso, decidió que debía vengarse. Permaneció hasta el amanecer considerando diferentes ideas.


Capitulo 2 - Actividades

Punto 1: Explicá la progresión de los hechos respecto a la mancha de sangre en la biblioteca durante los tres días mencionados. ¿Qué medidas de control tomó el Sr. Otis para verificar si se trataba de un fenómeno natural o sobrenatural?

Punto 2: Rastreá en el texto los elementos que componen la descripción física del fantasma. Elaborá un listado de sus características (ojos, cabello, vestimenta, accesorios) que respondan a la estética clásica del relato de terror gótico.

Punto 3: Completá el siguiente cuadro de doble entrada sobre el historial de "éxitos" del fantasma antes de la llegada de los Otis:

VíctimaAcción del fantasmaConsecuencia en la víctima
Duquesa de Bolton
Amas de llaves
Lady Stutfield

Punto 4: Describí la secuencia del encuentro en el pasillo. ¿Cuáles son las tres acciones sucesivas que realiza el fantasma desde que ve al Sr. Otis hasta que desaparece a través de la pared?

Punto 5: Analizá la polifonía en el texto. En este capítulo, el narrador nos permite acceder a los pensamientos íntimos del fantasma. ¿Cómo se percibe él a sí mismo y qué valor le otorga a su "trayectoria" de cien años?

Punto 6: Choque de cosmovisiones: El fantasma utiliza el miedo como lenguaje, mientras que el Sr. Otis utiliza el lenguaje del mercado y la utilidad (el aceite lubricante). Explicá por qué esta situación resulta una parodia del género de terror.

Punto 7: Interpretá la reacción de los gemelos Otis. ¿Qué efecto produce en el lector que el "terrorífico espectro" sea atacado con una almohada? Relacioná esto con la idea de "subversión" de los roles tradicionales (el asustador que resulta asustado).

Punto 8: El fantasma concluye que "estos estadounidenses modernos" no lo tratan como corresponde. Explicá la ironía detrás de esta queja: ¿qué es lo que realmente ofende al fantasma de la actitud de la familia?

Punto 9: Sintaxis Compleja (Subordinación): Analizá la siguiente oración extraída del texto e identificá la proposición subordinada y su nexo:

"Cuando todos estaban en sus habitaciones dormidos, un ruido extraño y metálico despertó al Sr. Otis."

Punto 10: Voz Pasiva: En 7° grado trabajamos el cambio de foco en la oración. Transformá la siguiente oración de voz activa a voz pasiva:

  • Activa: "El joven Washington Otis limpió la mancha de sangre con el producto Pinkerton."

  • Pasiva: __________________________________________________________________

Punto 11: Cohesión y Pronominalización: Releé el fragmento: "Le he traído una botella de aceite... Lo dejaré aquí para usted".

Explicá a quién se refiere el pronombre "Le" y a qué objeto reemplaza el pronombre "Lo". ¿Por qué es fundamental el uso de estos recursos en la escritura de un texto narrativo?

Punto 12: Planificación de Escritura: El capítulo termina con el fantasma planeando su venganza. Escribí un breve borrador (de 10 a 15 líneas) donde el fantasma detalle su plan. Debés incluir:

  • El uso de al menos dos conectores temporales (ej: "primeramente", "posteriormente").

  • Una oración subordinada que empiece con "que".

  • Un registro que mantenga el tono solemne y antiguo del personaje.


Capítulo 3 - Texto

Capítulo III

A la mañana siguiente, cuando la familia Otis se reunió para desayunar, hablaron sobre el fantasma durante un largo rato. El Sr. Otis se enfadó un poco al encontrar la botella de aceite Tammany Rising Sun tirada en el suelo del pasillo.

—No quiero —dijo— que lastimen al fantasma de ninguna manera.

En ese momento miró a sus hijos.

—Debemos recordar que él ha vivido en esta casa durante mucho tiempo, así que no creo que sea muy amable tirarle almohadas por la cabeza. —En ese momento, los gemelos estallaron en carcajadas.— Pero si el fantasma no usa el aceite, tendremos que quitarle las cadenas. No podemos dormir con ese ruido fuera de nuestras habitaciones todas las noches.

Durante el resto de la semana, todo estuvo en silencio. Lo único que llamaba la atención era la mancha de sangre: todos los días, limpiaban el piso con el quitamanchas Pinkerton, y todas las noches el señor Otis cerraba cuidadosamente las ventanas y la puerta de la biblioteca. Sin embargo, la mancha de sangre siempre reaparecía al día siguiente por la mañana. Además, cambiaba de color. Algunos días era roja, otros días era violeta y, una vez, fue de un verde esmeralda. La mayor parte de la familia pensaba que estos cambios de color eran muy entretenidos y, cada mañana, se apresuraban a bajar las escaleras para descubrir el nuevo color. La única persona que no se divertía era la pequeña Virginia, aunque nadie sabía por qué. Siempre se veía impresionada ante la mancha de sangre y estuvo a punto de llorar la mañana que apareció de color verde esmeralda.

El domingo por la noche, poco después de que la familia se fuera a descansar, el fantasma hizo su siguiente movimiento. Había una vieja armadura de trescientos años en el piso de abajo. “Un fantasma con armadura seguramente asustará incluso a los estadounidenses modernos”, pensó. Comenzó a ponerse el traje, pero era demasiado pesado para él. Tanto él como la armadura cayeron al suelo con un fuerte estrépito. Todos los hombres de la familia Otis saltaron de la cama y se apresuraron a bajar las escaleras. Encontraron al infeliz fantasma sentado allí, sosteniéndose la cabeza y llorando suavemente de dolor.

Los gemelos, que llevaban sus lanzaguisantes, inmediatamente comenzaron a dispararle bolitas de papel. El señor Otis, con su pistola en la mano, se dirigió al fantasma como el buen californiano que era:

—¡Levanta las manos!

El fantasma se puso en pie con un salvaje grito de rabia, y los recorrió como una niebla, apagando la vela de Washington Otis a su paso, y así los dejó a todos en total oscuridad. Al llegar a lo alto de la escalera, se recuperó y decidió soltar su célebre carcajada demoníaca. Esto lo había encontrado extremadamente útil en más de una ocasión. Se decía que había vuelto gris la peluca de Lord Raker en una sola noche. Lanzó, entonces, su carcajada más espantosa, hasta que se abrió la puerta de un dormitorio y apareció la señora Otis con una botella en la mano.

—Me temo que no te sientes muy bien —le dijo al fantasma—. Te he traído un poco de medicina especial para el estómago del Dr. Dobell. Si tienes problemas con tu estómago, pronto te ayudará a sentirte mejor.

El fantasma la miró enojado y comenzó a transformarse en un gran perro negro, uno de sus trucos más famosos. Sin embargo, el sonido de pasos jóvenes subiendo las escaleras lo detuvo, y rápidamente desapareció antes de que los gemelos llegaran a la cima. Los días que siguieron, el fantasma estuvo muy enfermo y solo salía por las noches para mantener la mancha de sangre en la alfombra. No obstante, cuando comenzó a sentirse mejor, decidió llevar adelante un tercer intento de asustar al ministro estadounidense.

Decidió que lo haría la noche del viernes 17 de agosto, y pasó todo ese día tratando de decidir cómo iba a vestirse. Finalmente, se decidió por un sudario de hombre muerto, un gran sombrero negro con una pluma roja y un cuchillo largo. Esa noche, el viento sacudió todas las puertas y ventanas, y la lluvia cayó sobre el techo de la casa. El fantasma planificó todo cuidadosamente.

—Iré primero a la habitación de Washington Otis —se dijo a sí mismo—. Él limpia la famosa mancha de sangre de Canterville todas las mañanas, así que quiero asegurarme de que esté realmente asustado. Haré ruidos fantasmales para despertarlo. Luego me clavaré el cuchillo en el cuello tres veces al son de una música lenta. Después iré a la habitación del Sr. Otis. Haré un ruido terrible en su oído y, al mismo tiempo, pondré mi mano fría en la cara de la Sra. Otis. Ahora bien, ¿qué pasa con Virginia? Ella nunca me ha faltado el respeto y además es dulce y bonita. Tal vez solo haga un suave “¡Buuu!” en su oído o mueva un poco las sábanas de su cama con los dedos de mi esqueleto. Y luego, están los gemelos. Esas horribles criaturas van a aprender una lección esta noche. Me quedaré de pie entre sus camas con el aspecto de un cadáver frío y verde, oliendo a muerte, hasta dejarlos paralizados del miedo. Entonces me quitaré la mortaja y me arrastraré por toda la habitación.

Escuchó a la familia irse a la cama a las diez y media. Durante algún tiempo oyó las risas y los gritos de los gemelos, pero para la medianoche ya todo estaba tranquilo. El fantasma salió de su habitación con un cuchillo en la mano y una sonrisa malvada en su rostro. Al verlo pasar sigilosamente por el mirador, la luna se escondió detrás de una nube. Se deslizó sin pausa por toda la casa, mientras la familia Otis seguía durmiendo felizmente.

A medida que avanzaba por un pasillo, algo lo dejó petrificado: frente a él se alzaba un espectro horrible, inmóvil como una imagen tallada, ¡y monstruoso como el sueño de un loco! Su cabeza era calva y brillosa; su rostro, redondo y blanco; y una risa espantosa parecía haber retorcido sus rasgos en una sonrisa eterna. Una luz roja ardía dentro de su boca y detrás de sus ojos. Entonces comprendió, con espanto, que se hallaba ante otro fantasma. El fantasma de Canterville no llegó a leer el papel que llevaba el intruso. Horrorizado, huyó, tropezando con su propio sudario y dejando caer su cuchillo.

A la mañana siguiente, cuando regresó al pasillo, descubrió que el espectro había sido, en realidad, otro truco de los gemelos: ahora podía ver con claridad que se trataba de un nabo tallado, un cepillo y una sábana. Atado a la sábana seguía estando el pedazo de papel. Bajo la luz gris de la mañana, el fantasma leyó estas terribles palabras: 

EL FANTASMA DE OTIS. 

EL ÚNICO Y VERDADERO FANTASMA. 

TODOS LOS OTROS SON FALSOS.


Todo esto pasó por su mente. ¡Lo habían engañado, frustrado y burlado! La vieja mirada de Canterville apareció en sus ojos; apretó sus encías desdentadas; y, levantando sus manos marchitas por encima de su cabeza, juró que cuando el gallo cantara dos veces se producirían hechos de sangre.

Apenas había terminado este horrible juramento cuando, desde el tejado rojo de una granja lejana, un gallo cantó. Se echó a reír largamente, en voz baja y amarga, y esperó. Hora tras hora esperó, pero el gallo, por alguna extraña razón, no volvió a cantar. Finalmente, a las siete y media, la llegada de las criadas le hizo abandonar su temerosa vigilia y volvió a su habitación, pensando en su vano juramento y en su desconcertado propósito. Desolado y furioso, el fantasma juró vengarse, pero no pudo pensar en ningún plan efectivo. Luego se retiró a un cómodo ataúd de plomo y permaneció allí hasta la noche.



Capítulo 3 - Actividades

Punto 1: La mancha de sangre en la biblioteca presenta un comportamiento inusual en este capítulo. Completá el siguiente cuadro registrando los cambios observados por la familia:

Color de la manchaReacción de la mayoría de la familiaReacción de Virginia
Rojo / Violeta
Verde esmeralda

Punto 2: El fantasma planifica minuciosamente su "tercer intento" de asustar a los habitantes de la casa. Describí los elementos que eligió para su vestimenta y el objetivo que perseguía con cada uno.

Punto 3: El encuentro con el "segundo fantasma" es un punto de quiebre en el capítulo. Realizá una lista de los materiales reales que utilizaron los gemelos para construir ese engaño y qué decía el cartel que lo acompañaba.

Punto 4: Analizá la intervención de la Sra. Otis cuando el fantasma intenta usar su "carcajada demoníaca". ¿Cómo se manifiesta la parodia en el hecho de que ella le ofrezca una medicina para el estómago?

Punto 5: En este capítulo se profundiza la polifonía (múltiples voces). Explicá cómo cambia la perspectiva del lector al conocer el monólogo interno del fantasma antes de su ataque fallido del viernes 17 de agosto. ¿Qué sentimientos predominan en él?

Punto 6: Considerá la figura de Virginia. Mientras el resto de la familia toma el fenómeno como un entretenimiento, ella se muestra "impresionada" y al borde del llanto. Proponé una hipótesis: ¿qué diferencia a Virginia del resto de los Otis en su forma de entender lo sobrenatural?

Punto 7: Interpretá el juramento final del fantasma: "cuando el gallo cantara dos veces se producirían hechos de sangre". ¿Por qué el hecho de que el gallo no vuelva a cantar acentúa el carácter ridículo o trágico del personaje en este contexto?

Punto 8: Sintaxis Compleja (Subordinadas): Analizá sintácticamente la siguiente oración e identificá la proposición subordinada adjetiva (la que describe a un sustantivo):

"Virginia es una niña que nunca me ha faltado el respeto."

Punto 9: Voz Pasiva y Foco:  Transformá las siguientes oraciones de voz activa a voz pasiva:

  • Activa: "Los gemelos dispararon bolitas de papel al fantasma."

  • Pasiva: __________________________________________________

  • Activa: "Washington Otis limpiaba la mancha cada mañana."

  • Pasiva: __________________________________________________

Punto 10: Uso de Pronombres y Cohesión: 

En el fragmento: 

"Comenzó a ponerse el traje, pero era demasiado pesado para él. Tanto él como la armadura cayeron al suelo…”

- Identificá a quién refieren los pronombres destacados para asegurar la claridad del texto.

Punto 11: Planificación y Escritura Creativa: Escribí una página de diario íntimo perteneciente a Virginia Otis. En ella, debés expresar sus sentimientos tras ver la mancha de color verde esmeralda y su opinión sobre las bromas que sus hermanos le hacen al fantasma.

  • Requisito: Usá al menos dos conectores adversativos (pero, sin embargo, no obstante) y un registro formal pero subjetivo.

Punto 12: Correlación Verbal: El fantasma imagina sus acciones futuras: "Iré primero a la habitación de Washington... haré ruidos fantasmales". Escribí un breve párrafo narrando qué hubiera pasado si el plan del fantasma tenía éxito, utilizando correctamente el Condicional Simple (Ej: "El joven se asustaría...") y el Pretérito Pluscuamperfecto.


Capítulo 4 - Texto

Capítulo IV

Durante los siguientes cinco días, el fantasma se quedó en su habitación. Estaba muy cansado y no se sentía bien. Decidió dejar de reponer la mancha de sangre en el piso de la biblioteca. La familia Otis no la quería allí, así que no se la merecían. Evidentemente eran personas incapaces de apreciar el valor simbólico de los fenómenos sensoriales. La cuestión de las apariciones fantasmales era, por supuesto, un asunto muy distinto que escapaba de su control. Era su solemne deber aparecer en el pasillo una vez por semana y farfullar desde el gran mirador el primer y tercer miércoles de cada mes, y no veía cómo podría eludir honorablemente sus obligaciones. Durante los tres sábados siguientes, como de costumbre, caminó por los pasillos entre la medianoche y las tres de la madrugada. Sin embargo, no quería que nadie lo viera ni lo oyera. Se quitó los zapatos y caminó tan silenciosamente como pudo. Vestía un gran abrigo negro y procuraba no llamar la atención.

Si bien al principio no quiso usar el aceite que la familia Otis le había ofrecido, una noche, mientras todos estaban cenando, entró en el dormitorio del señor Otis y tomó la botella. Después de un rato, descubrió que el aceite era realmente muy útil. Sin embargo, los gemelos seguían con sus trucos: le ponían cosas en el camino en rincones oscuros y él tropezaba con ellas. En una ocasión, untaron mantequilla en el escalón de arriba, y una noche perdió el equilibrio, resbaló y cayó por las escaleras hasta el fondo. Esto lo enojó mucho, por lo que decidió visitar a los muchachos la noche siguiente como el famoso Conde sin Cabeza, para asustarlos hasta la médula.

Luego de dedicar tres horas a los preparativos, se sintió muy satisfecho con su apariencia. A la una de la madrugada, atravesó la pared y se movió en silencio por los pasillos hasta el dormitorio de los gemelos. La puerta estaba entreabierta. Empujándola con fuerza, el fantasma entró en la habitación, pero una pesada jarra de agua cayó sobre su cabeza. Al mismo tiempo, escuchó las risas de los gemelos desde sus camas. Empapado de pies a cabeza, el fantasma retrocedió y salió corriendo de la habitación. No se detuvo hasta llegar a su propio dormitorio. Al día siguiente, tuvo que quedarse en cama a causa de un fuerte resfrío.

Después de los últimos eventos, el fantasma dejó de intentar asustar a la familia estadounidense. Caminaba en silencio por la casa y evitaba cualquier confrontación. El último de los trucos ocurrió el 19 de septiembre. Esa noche, el fantasma llevaba uno de sus sudarios favoritos y decidió dirigirse a la biblioteca. Necesitaba saber qué quedaba de su famosa mancha de sangre. Al llegar, dos siluetas se abalanzaron sobre él desde un rincón oscuro y le gritaron “¡Buuu!” al oído. Asustado, corrió hacia las escaleras, pero Washington Otis lo estaba esperando allí con una de las regaderas del jardín.

—¡Aaaah! —gritó el fantasma, desesperado. Luego se volvió rápidamente y desapareció por la chimenea que, por fortuna para él, no estaba encendida.

Cuando por fin regresó a su habitación, se encontraba en un terrible estado de suciedad y desesperación. Su sudario favorito estaba manchado de negro, y se sentía profundamente triste. Nadie volvió a verlo de noche. Los gemelos intentaron jugarle bromas tres o cuatro veces más, colocando cáscaras de nuez a lo largo de los pasillos; pero el fantasma no apareció. Era evidente que sus sentimientos estaban tan heridos que no iba a aparecer.

Mientras tanto, el señor Otis reanudó el trabajo en un libro que había empezado a escribir hacía algunos años, y la señora Otis organizó una comida típica de Estados Unidos que dejó muy impresionados a los vecinos de la zona. Los niños jugaban en la casa y en el jardín, y Virginia pasaba las tardes montando a caballo con el joven duque de Cheshire, quien estaba pasando en Canterville Chase la última semana de sus vacaciones.

El señor Otis le escribió una carta a Lord Canterville:

—Creemos que el fantasma se ha ido.

Lord Canterville le respondió:

—Me alegra oírlo.

Sin embargo, el señor Otis estaba equivocado. Sir Simon seguía en la casa y, aunque estaba enfermo, no estaba dispuesto a abandonar su trabajo fantasmal. El joven duque de Cheshire se hospedaba en la casa, y el fantasma conocía bien a la familia del duque. Una vez, se había presentado ante el tío abuelo del duque como el Jinete de la Muerte. El cabello del pobre hombre se volvió blanco en una sola noche y, durante el resto de su vida, solo pudo decir las palabras: “Apaga la luz, apaga la luz”. Ahora, el fantasma planeaba interpretar nuevamente al Jinete de la Muerte para asustar al joven duque. Lo tenía todo preparado, sin embargo, a último momento, el terror que le inspiraban los gemelos le impidió salir de su habitación, por lo que el joven duque durmió en paz en el dormitorio real, y soñó con la bonita Virginia.



Capitulo 4 - Actividades

Punto 1: En este capítulo, el fantasma atraviesa un proceso de resignación. Explicá qué decisión toma respecto a la mancha de sangre de la biblioteca y cuáles son los motivos que da para justificar su postura.

Punto 2: Elaborá una lista cronológica de los "trucos" o bromas que los gemelos y Washington le propinan al fantasma en este capítulo. Indicá, para cada uno, la consecuencia física o emocional que sufre Sir Simon.

Punto 3: El fantasma menciona sus "obligaciones profesionales". Completá el cronograma de apariciones que él considera su "solemne deber" cumplir, a pesar de su estado de salud:

  • Frecuencia en el pasillo: _________________________

  • Días de farfullar desde el mirador: ________________

Punto 4: Describí el cambio de actitud del fantasma respecto al aceite lubricante Tammany Rising Sun en comparación con el Capítulo II. ¿Qué lo lleva a cambiar de opinión y cómo accede a él?

Punto 5: Analizá la perspectiva del fantasma sobre la familia Otis. Explicá qué quiere decir con la frase: "Eran personas incapaces de apreciar el valor simbólico de los fenómenos sensoriales". ¿Cómo se contrapone esta visión con el pragmatismo de los estadounidenses?

Punto 6: La parodia del género gótico se profundiza cuando el fantasma intenta personificar al "Conde sin Cabeza". Explicá por qué este intento fracasa y de qué manera el autor utiliza elementos cotidianos (como una jarra de agua) para ridiculizar una figura tradicional del terror.

Punto 7: Compará la reacción del fantasma ante el joven duque de Cheshire con el relato que hace de su encuentro con el tío abuelo del duque (el Jinete de la Muerte). ¿Qué nos dice este contraste sobre el estado psicológico actual de Sir Simon?

Punto 8: El capítulo termina con un silencio absoluto por parte del fantasma. ¿Considerás que los Otis han "vencido" al fantasma? Justificá tu respuesta analizando si el objetivo de los estadounidenses era hacerlo desaparecer o simplemente ignorarlo.

Punto 9: Sintaxis Compleja (Oraciones Subordinadas): Analizá sintácticamente la siguiente oración e identificá la proposición subordinada adjetiva. Luego, indicá cuál es su antecedente (el sustantivo al que modifica):

"Sir Simon buscaba el sudario que tanto le gustaba usar para sus apariciones."

Punto 10: Voz Pasiva: Transformá las siguientes oraciones de voz activa a voz pasiva, prestando atención a la concordancia del participio:

  • Activa: "Los gemelos untaron mantequilla en el escalón de arriba."

  • Pasiva: __________________________________________________

  • Activa: "Washington Otis esperaba al fantasma con una regadera."

  • Pasiva: __________________________________________________

Punto 11: Cohesión y Pronominalización: Releé el fragmento: 

"Empujándola con fuerza, el fantasma entró en la habitación...".

  • ¿A qué sustantivo reemplaza el pronombre "la" en la palabra "empujándola"?

  • ¿Por qué es necesario el uso de este recurso en lugar de repetir el sustantivo?

Punto 12: Producción Escrita (Escritura en contexto): Redactá una carta formal firmada por Sir Simon de Canterville dirigida a la "Asociación de Fantasmas Británicos". En la carta, el fantasma debe solicitar una licencia o retiro temporal de sus funciones debido al trato recibido por los Otis.

  • Requisitos: Utilizá un registro solemne, incluí al menos un conector de causa (porque, ya que, puesto que) y una cita de sus antiguos éxitos mencionada en este capítulo.


Capítulo 5 - Texto

Unos días después, Virginia y el joven duque salieron a montar a caballo. Estaban cabalgando por unos bosques cuando uno de los árboles atrapó la falda de Virginia y le hizo un gran agujero. Más tarde, al llegar a la casa, la niña entró por las escaleras traseras para que nadie la viera.

De camino a su dormitorio, pasó por una habitación que no se usaba a menudo. La puerta estaba entreabierta y se detuvo. “¿Habrá alguien allí?”, pensó. Fue hasta la puerta y miró hacia adentro. Para su sorpresa, vio al fantasma de Canterville. Estaba sentado cerca de la ventana, mirando las primeras hojas del otoño, que bailaban en el viento. Tenía la cabeza apoyada en una mano y parecía muy infeliz. Al principio, la pequeña Virginia quiso huir y encerrarse en su dormitorio, pero luego comenzó a sentir lástima por él. Entró con tanta delicadeza en la habitación, que el fantasma no la vio hasta que ella habló.

—Lo siento mucho por usted —dijo—, pero mis hermanos volverán a la escuela mañana y entonces, si se comporta, nadie lo lastimará.

El fantasma también se sorprendió al verla.

—Pero yo soy un fantasma —respondió—. Debo caminar por la noche, sacudir mis cadenas y pasar a través de los agujeros de las cerraduras. Ese es mi trabajo. Es por eso que estoy aquí.

—No es por eso en absoluto —dijo Virginia—, y ha sido muy malo. La señora Umney nos dijo que mató a su esposa.

—Bueno, eso es cierto —dijo el fantasma.

—Está muy mal matar a alguien —dijo Virginia.

—Oh, es muy fácil de decir eso —respondió el fantasma—. Mi esposa no era hermosa como tú, era una mala ama de llaves y no sabía cocinar nada. Bueno, no importa ahora, ya todo terminó. Pero no creo que haya sido muy amable de su parte que sus hermanos me mataran.

—¿Lo mataron? —dijo Virginia.

—Bueno, me encerraron en una habitación sin comida ni agua hasta que morí —contestó el fantasma.

—¡Sin comida! Oh, señor fantasma, quiero decir, Sir Simon, ¿tiene hambre? Tengo un sándwich, ¿le gustaría?

—No, gracias —dijo el fantasma—. Ahora ya no necesito comer, pero es muy amable de tu parte. Eres mucho más amable que el resto de tu horrible familia.

—¡Detente! —gritó Virginia, enojada—. ¡Tú eres horrible! Sacaste las pinturas de mi caja para hacer esa estúpida mancha de sangre en la biblioteca. Te llevaste mis mejores rojos, así que no puedo pintar más el atardecer. Luego te llevaste el verde y el amarillo. Lo único que queda es azul oscuro y blanco. ¿Qué cuadros puedo hacer con eso? ¡Solo escenas nocturnas, y no son fáciles de hacer! Nunca dije nada a los demás, pero estaba muy enojada. Y todo era muy estúpido. ¡Sangre verde! Nunca he visto sangre verde.

—Bueno, ¿qué podía hacer? —dijo el fantasma—. Es muy difícil conseguir sangre real en estos días, y tu hermano comenzó todo con su famoso quitamanchas Pinkerton. Así que usé tu pintura. ¿Qué hay de malo en eso?

—No sabes nada de los estadounidenses ni de Estados Unidos —dijo Virginia—. ¿Por qué no vas allá? Mi padre estará muy feliz de pagarte el boleto. Hay personas en Estados Unidos dispuestas a pagar $100.000 por tener un fantasma en la familia.

—No, gracias —dijo el fantasma—. No creo que me vaya a gustar Estados Unidos.

—¿Por qué?

—Porque no tiene edificios antiguos que se están cayendo, porque todo es nuevo y moderno, o porque la gente no habla bien.

Virginia estaba enojada.

—Perdón, pero debo ir a pedirle a mi padre que les dé a los gemelos otra semana de vacaciones.

—Oh, por favor, no te vayas, señorita Virginia —lloró el fantasma—. Estoy tan solo y soy tan infeliz, y no sé qué hacer. Quiero irme a dormir, pero no puedo.

—Eso es absurdo. Solo hay que irse a la cama y apagar las velas. Es muy fácil dormir, hasta los bebés pueden hacerlo.

—No he dormido durante trescientos años —dijo él, con tristeza, haciendo que Virginia abriera mucho sus hermosos ojos azules, llenos de asombro.

—¿Tres... cien... tos años? —dijo, y comenzó a sentir lástima por él una vez más. Su pequeña boca tembló como las hojas de una flor, y lo miró con amabilidad.

—Pobre, pobre fantasma —dijo en voz baja. Se acercó a él—. ¿No hay ningún lugar donde puedas dormir?

—Al otro lado del bosque hay un jardín —respondió, con una mirada lejana en los ojos—. Allí la hierba es larga y profunda. Hay hermosas flores blancas, y el ruiseñor canta dulcemente toda la noche. La luna mira hacia abajo y el gran árbol viejo extiende sus brazos sobre los durmientes.

—¿Te refieres al Jardín de la Muerte? —dijo Virginia en voz baja.

—Sí, la muerte. Podría ser tan hermoso yacer tranquilamente bajo la tierra, mientras la hierba se mueve lentamente en el viento. No tener ayer ni mañana, olvidarse del tiempo, tener paz y estar quieto para siempre.

El fantasma la miró.

—¿Puedes abrirme la puerta a la muerte? Porque el amor siempre está contigo, y el amor es más fuerte que la muerte.

Virginia sintió frío y comenzó a temblar. Entonces, el fantasma volvió a hablar, y su voz era como un suave viento a través de los árboles.

—¿Has leído la vieja profecía en la ventana de la biblioteca? —preguntó.

—Oh, sí, muchas veces —respondió la niña—. La conozco muy bien. Las palabras están escritas con extrañas letras negras que son difíciles de leer. Es muy breve y dice: “Cuando una niña de oro haya rezado por ti y un niño haya llorado por ti, la casa estará entonces tranquila y la paz llegará a Canterville”. Pero no sé qué significa.

—Quiere decir —explicó el fantasma— que debes rezar por mí, porque yo no puedo hacerlo. Debes llorar por mí y por todas las cosas malas que he hecho, porque no puedo llorar.

Virginia no respondió, pero el fantasma la miraba con tristeza. De repente, ella se puso de pie.

—No tengo miedo —dijo—. Rezaré para que mueras y tengas paz.

El fantasma se levantó rápidamente, la tomó de la mano y la besó. Sus dedos estaban tan fríos como la nieve, y sus labios ardían como el fuego. Luego la condujo a través de la oscura habitación y, al llegar al final, murmuró algunas palabras que Virginia no logró comprender. En ese instante, la pared se abrió revelando un gran agujero negro frente a ella.

—¡Entra rápido! —gritó el fantasma—, o será demasiado tarde.

En un segundo, la pared se cerró detrás de ellos, y la habitación quedó vacía.



Capítulo 5 - Actividades

Punto 1: El encuentro entre Virginia y el fantasma ocurre de manera accidental. Explicá qué circunstancia llevó a la niña a entrar por las escaleras traseras y qué estaba haciendo Sir Simon en ese momento.

Punto 2: En este capítulo se revela la verdad sobre la "famosa mancha de sangre" mencionada desde el Capítulo I. Completá el siguiente cuadro relacionando los colores usados con la queja de Virginia:

Color de la manchaElemento de la caja de pinturas de VirginiaComentario de la niña
Rojo
Verde y Amarillo
Azul oscuro y Blanco

Punto 3: Contrastá las dos muertes que se mencionan en el diálogo. Resumí brevemente cómo murió Lady Eleanore (según el Capítulo I y este capítulo) y cómo murió Sir Simon (según su propio relato).

Punto 4: Rastreá en el texto la descripción que hace el fantasma sobre el "Jardín de la Muerte". Identificá los tres elementos de la naturaleza que él menciona como parte de ese paisaje de descanso.

Punto 5: Analizá el cambio de actitud de Virginia. Al principio del capítulo siente enojo por sus pinturas, pero luego siente "lástima". Explicá qué frase o dato sobre la vida (o muerte) del fantasma provoca este cambio de perspectiva en ella.

Punto 6: Choque de cosmovisiones: Virginia le propone al fantasma emigrar a Estados Unidos. Explicá los argumentos que da el fantasma para rechazar la propuesta. ¿Qué visión tiene él sobre la "modernidad" estadounidense frente a la "antigüedad" inglesa?

Punto 7: La profecía de la biblioteca es el eje central de la resolución del conflicto. Explicá con tus palabras qué significa que una "niña de oro" deba rezar y un "niño" deba llorar. ¿A qué personajes se refiere el texto implícitamente?

Punto 8: Analizá la polifonía en el diálogo sobre el asesinato de Lady Eleanore. ¿Cómo justifica el fantasma su crimen y de qué manera Virginia utiliza la moral para juzgarlo? ¿Por qué esta escena resulta irónica o paródica?"

Punto 9: Uso de Pronombres y Cohesión: Releé el fragmento: "Virginia no respondió, pero el fantasma la miraba con tristeza. De repente, ella se puso de pie".

  • ¿A quién refiere el pronombre "la"?

  • ¿A quién refiere el pronombre "ella"?

  • Explicá por qué el uso de estos pronombres es necesario para mantener la cohesión del texto.

Punto 10: Correlación Verbal: El fantasma utiliza el modo potencial o condicional para describir su deseo: "Podría ser tan hermoso yacer tranquilamente...". Escribí tres oraciones imaginando deseos de otros personajes (el Sr. Otis o los gemelos) utilizando correctamente el Condicional Simple y el Pretérito Imperfecto de Subjuntivo (Ej: "Si el fantasma se fuera, el Sr. Otis estaría tranquilo").

Punto 12: Planificación y Escritura: Virginia acaba de cruzar la pared hacia "el agujero negro". Escribí un texto breve (15 líneas) en el que narres lo que Virginia ve del otro lado del muro.

  • Requisitos: Debés incluir una descripción sensorial (olfato, oído o tacto), usar al menos un conector adversativo (pero, sin embargo) y mantener el registro formal que caracteriza a la niña.


Capítulos 6 y 7 - Texto

Capítulo VI

Diez minutos después, era la hora del té, pero Virginia no bajaba. Al principio, la señora Otis no se preocupó, ya que sabía que a Virginia le gustaba salir al jardín todas las tardes a buscar flores para la mesa de la cena. Sin embargo, a las seis en punto, envió a los gemelos a buscar a su hermana, mientras ella y el señor Otis recorrían todas las habitaciones de la casa.

A las seis y media, los gemelos regresaron sin haber encontrado a su hermana. Entonces, el señor Otis, Washington y el duque de Cheshire tomaron sus caballos y salieron a explorar los bosques y campos que rodeaban Canterville Chase. Durante horas, miraron por todas partes y preguntaron a todo el mundo si habían visto a Virginia, pero nadie pudo ayudarlos.

Justo antes de la medianoche volvieron a la casa. Estaban muy preocupados, pero el señor Otis les pidió a todos que trataran de dormir un poco.

—Empezaremos de nuevo por la mañana —dijo—, y le pediré a la policía de Londres que envíe detectives.

Todos estaban reunidos al pie de las escaleras cuando el reloj marcó las doce en punto. De repente, se oyó un estrépito, seguido de un fuerte y terrible grito. Un trueno sacudió la casa, y un sonido de música fantasmal llegó a sus oídos. Entonces, se abrió una puerta secreta en la pared, en la parte superior de las escaleras, y apareció Virginia. Estaba muy pálida y tenía un pequeño cofre en las manos.

Todos subieron las escaleras corriendo. La señora Otis la abrazó, el duque de Cheshire la besó una y otra vez, y los gemelos rieron y bailaron a su alrededor.

—¿Dónde has estado? —preguntó el señor Otis—. Te hemos buscado por todas partes. Tu madre ha estado muy preocupada. Nunca vuelvas a hacer una broma así.

—¡Solo el fantasma hace eso! —gritaron los gemelos riendo.

—No debes volver a alejarte de mi lado, mi queridísima Virginia —dijo la señora Otis mientras besaba a la niña, que temblaba.

—Padre —dijo Virginia—, he estado con el fantasma. Está muerto, y deben venir a verlo. Fue un hombre malo, pero realmente se ha arrepentido de todo lo que hizo. Miren, me regaló esta caja de hermosas joyas antes de morir.

Toda la familia miró a Virginia y a la caja, demasiado sorprendidos para articular palabra. Virginia los condujo a través de la puerta secreta de la pared y por un estrecho pasillo iluminado por una vela. Finalmente, llegaron a una pesada puerta de madera. Virginia la tocó, y entonces la puerta se abrió lentamente, dando lugar a una pequeña habitación con una ventana diminuta. Un esqueleto yacía en el suelo, encadenado a la pared. Parecía estirar sus dedos como si intentara llegar a un plato y una jarra de agua que estaban colocados demasiado lejos, para que no pudiera alcanzarlos. Virginia juntó las manos y comenzó a rezar en silencio. Los demás miraron el esqueleto de Sir Simon de Canterville, ahora conscientes del terrible secreto de su muerte.

—Ya está en paz —dijo Virginia—. Le rogué a Dios que le diera paz.

Mientras pronunciaba estas palabras, los demás creyeron ver una hermosa luz alrededor de su rostro.

—Eres maravillosa —exclamó el joven duque. Le puso el brazo alrededor del cuello y la besó.

Capítulo VII

Cuatro días después, alrededor de las once de la noche, comenzó el funeral. Un cortejo fúnebre, presidido por Lord Canterville, que había ido especialmente para asistir al funeral, llevó a Sir Simon al Jardín de la Muerte, donde deseaba estar. Allí, la familia Otis lo enterró. Virginia colocó una cruz hecha de hermosas flores blancas sobre la tierra. Cuando lo hizo, la luna se asomó entre las nubes, y un pajarillo nocturno comenzó a cantar dulcemente. Virginia estuvo muy callada durante el viaje de regreso a casa. Lord Canterville, el pariente más cercano entre los presentes, se sentó en el primer carruaje junto con la pequeña Virginia.

A la mañana siguiente, antes de que Lord Canterville se fuera, el señor Otis le habló de la caja de joyas.

—Mi señor —dijo—, estas joyas le pertenecen a usted o a su familia. Virginia solo pide quedarse con la caja.

—Mi querido señor Otis —respondió Lord Canterville—, su hija ha sido una amiga maravillosa para un miembro de mi familia. Siempre estaremos agradecidos por ello. Recuerde que usted compró la casa y todo lo que había en ella, incluso el fantasma. Todo lo que le pertenecía ahora es suyo.

Y así fue. Virginia guardó las joyas, y las usó en la primavera de 1890, cuando se casó con el joven duque de Cheshire. Todos comentaron lo hermosa que lucía.

Algún tiempo después, una tarde, Virginia y su esposo regresaron a Canterville Chase. Pasearon por el bosque hasta llegar al Jardín de la Muerte.

—Virginia —dijo el duque—, dime algo de lo que pasó cuando te encerraste con el fantasma.

—Por favor, no me preguntes —respondió ella—. No puedo decírtelo. ¡Pobre Sir Simon! Le debo mucho. Me ayudó a entender lo que es la vida y lo que significa la muerte, y por qué el amor es más fuerte que ambas.

El duque besó a su esposa amorosamente.

—Mi querida, puedes guardar tu secreto. Lo único que quiero es tu amor.

—Siempre lo has tenido —respondió Virginia.

—Y algún día se lo contarás a nuestros hijos, ¿verdad?

Virginia se sonrojó, mientras ambos se alejaban bajo la luz del atardecer



Capítulos 6 y 7 - Actividades

Punto 1: Reconstruí la cronología de la desaparición de Virginia. Indicá qué acciones realizaron los diferentes miembros de la familia (el Sr. Otis, Washington y el Duque) entre las seis de la tarde y la medianoche.

Punto 2: Describí el escenario del hallazgo del fantasma detrás de la puerta secreta. Prestá especial atención a la posición del esqueleto y a los objetos que lo rodeaban. ¿Qué revelan estos detalles sobre la verdadera causa de la muerte de Sir Simon?

Punto 3: El funeral representa el cumplimiento definitivo de la profecía mencionada en el Capítulo V. Mencioná tres elementos del entorno (la naturaleza, los personajes presentes, el lugar del entierro) que indiquen que el fantasma finalmente alcanzó la paz.

Punto 4: Sistematizá la información sobre las joyas de Canterville: explicá quién las entregó, a quién se las ofreció el Sr. Otis posteriormente y quién terminó conservándolas por voluntad de Lord Canterville.

Punto 5: Analizá la evolución del personaje de Virginia. En los capítulos anteriores se mostró compasiva; en el Capítulo VI, actúa como una mediadora entre el mundo de los vivos y los muertos. Explicá qué significa la frase de Virginia: "Fue un hombre malo, pero realmente se ha arrepentido de todo lo que hizo".

Punto 6: Contrastá la reacción de los gemelos con la de los adultos al reaparecer Virginia. ¿Cómo se mantiene la ironía y el humor incluso en un momento de tensión dramática?

Punto 7: Reflexioná sobre el diálogo final entre Virginia y el Duque de Cheshire. ¿Por qué creés que ella decide mantener en secreto lo ocurrido mientras estuvo desaparecida? Relacioná esto con la idea de que hay experiencias que "no pueden ser contadas".

Punto 8: En el Capítulo VII, Lord Canterville afirma: "Usted compró la casa y todo lo que había en ella, incluso el fantasma". Analizá cómo esta frase resume el choque entre la tradición aristocrática inglesa (donde el fantasma es parte del patrimonio) y el pragmatismo estadounidense del Sr. Otis.

Punto 9: Voz Pasiva: En 7° grado profundizamos el uso de la voz pasiva para destacar el objeto de la acción. Transformá las siguientes oraciones:

  • Activa: "Lord Canterville presidió el cortejo fúnebre."

  • Pasiva: __________________________________________________

  • Activa: "Virginia colocó una cruz de flores blancas sobre la tierra."

  • Pasiva: __________________________________________________

Punto 10: Sintaxis Compleja (Subordinadas): Analizá sintácticamente la siguiente oración e identificá la proposición subordinada adjetiva y su antecedente:

"El cofre contenía joyas que pertenecieron a la familia Canterville durante siglos."

Punto 11: Correlación Verbal e Hipótesis: Virginia dice que Sir Simon le enseñó lo que significa la muerte. Escribí un breve párrafo (5 a 8 líneas) utilizando el Condicional Simple y el Pretérito Imperfecto de Subjuntivo para completar esta idea: "Si el fantasma no hubiera conocido a Virginia, él nunca..."

Punto 12: Cohesión y Referencia: Releé el fragmento del diálogo final: "—Dime algo de lo que pasó cuando te encerraste con él. —Por favor, no me lo preguntes —respondió ella".

  • ¿A quién refiere el pronombre "él"?

  • ¿A qué hecho o situación refiere el pronombre "lo" en la respuesta de Virginia?


Actividad integradora

Punto 1: Dividí la novela en tres grandes momentos (Introducción, Nudo y Desenlace). Explicá brevemente qué hechos marcan el inicio del conflicto y cuál es el evento preciso que resuelve la historia.

Punto 2: Durante los primeros capítulos, el fantasma realiza distintos intentos de asustar a los Otis. Elegí dos de estas apariciones (ej: el Conde sin Cabeza, el Jinete de la Muerte) y describí por qué fallaron, identificando la causa y la consecuencia de cada fracaso.

Punto 3: Analizá el cambio de rol de los personajes. Completá el siguiente cuadro comparativo sobre el inicio y el final de la obra:

PersonajeActitud al principio de la novelaActitud al final de la novela
Sir Simon
Los Gemelos
Virginia

Punto 4: El narrador de la novela es externo. Explicá si es un narrador que solo observa los hechos o si tiene acceso a los sentimientos de los personajes (focalización). Citá un breve fragmento donde se perciban los pensamientos íntimos del fantasma.

Punto 5: La novela presenta un choque entre la cosmovisión aristocrática europea y el pragmatismo estadounidense. Explicá cómo se manifiesta esta oposición en el uso que hacen los Otis de productos comerciales (Pinkerton, Tammany Rising Sun) frente a las tradiciones de Lord Canterville.

Punto 6: Analizá la ironía en el trato que los Otis le dan al fantasma. ¿Por qué se dice que los Otis "lo tratan como a un ser humano común" en lugar de como a un espectro terrorífico?

Punto 7: La polifonía es fundamental en esta obra. Compará el relato de la Sra. Umney sobre la mancha de sangre (Cap. I) con la explicación que da el fantasma a Virginia (Cap. V). ¿Qué diferencias hay entre la versión "oficial" de la leyenda y la realidad del fantasma?

Punto 8: Interpretá el significado de la profecía de la biblioteca. ¿Por qué era necesario que fuera Virginia, y no otro miembro de la familia, quien ayudara al fantasma a alcanzar el Jardín de la Muerte?

Punto 9: En el Capítulo VII, Virginia decide guardar el secreto de lo que vivió con el fantasma. Escribí una breve reflexión justificando por qué el autor elige terminar la obra con un silencio en lugar de explicar detalladamente lo sucedido.

Punto 10: Identificá el prefijo o sufijo en las siguientes palabras del texto y explicá cómo cambia el significado de la palabra base:

  • Desaparecer:

Infeliz:

Punto 11: Leé el siguiente fragmento y explicá a qué o a quién refieren los términos destacados:

"Virginia lo miró con amabilidad. El fantasma la tomó de la mano y le pidió que rezara por él".

Punto 12: Analizá sintácticamente la siguiente oración compleja e identificá la proposición subordinada:

"El joven duque de Cheshire, que amaba profundamente a Virginia, respetó su silencio."

Punto 13: Transformá las siguientes oraciones de voz activa a voz pasiva para cambiar el foco de la información:

  • Activa: "Sir Simon asesinó a Lady Eleanore en la biblioteca."

  • Pasiva: __________________________________________________

  • Activa: "Los gemelos dispararon bolitas de papel con sus lanzaguisantes."

  • Pasiva: __________________________________________________

Punto 14: En el relato de la muerte de Sir Simon (Cap. V), se utilizan tiempos del pasado. Explicá la diferencia de uso entre el Pretérito Perfecto Simple (acciones terminadas) y el Pretérito Imperfecto (descripciones o acciones habituales) en ese fragmento.

Punto 15: Escritura Creativa: Escribí una carta de agradecimiento que Sir Simon podría haber dejado a Virginia en el cofre de joyas.

  • Requisitos: Usar un registro formal/antiguo, incluir una cita de autoridad (algo que diría un noble), una oración subordinada y al menos tres adjetivos calificativos que describan la paz alcanzada.


Una imagen con algunas escenas del cuento
A partir de la siguiete imagen se pueden realizar diferentes actividades que hagan foco en la secuencia de la historia, en algún hecho puntual, enimaginar un nuevo personaje, etc.